Un ritual familiar

Un ritual familiarEn el plano de los cuentos de terror antiguos, nos encargaremos de presentarte la historia de Edgar, un curioso niño de campo allá por el siglo XIX que se encontraría con una macabra sorpresa.

La historia tiene lugar en una zona del alto Perú, en donde solía habitar una familia campesina abocada a labores relacionadas a la tierra, hombres trabajadores hasta el cansancio. Se trataba de una numerosa y humilde familia formando una comunidad de múltiples casas en una región suburbana.

Edgar era el hijo menor de la familia más influyente de esta comunidad, se trataba de un hijo único acostumbrado a divertirse por sí solo. El pequeño se había familiarizado muy bien con esta región y solía dar paseos e imaginar aventuras cada día.

En cierta oportunidad, este pequeño tomó la errada decisión de dar un paseo nocturno en una de esas noches en que la luna se ha ocultado detrás de las nubes y la visibilidad se dificulta. Los minutos pasaban y el niño había dado con la sección trasera de la casa de uno de sus tíos, ubicada aproximadamente a un kilómetro de su hogar, el camino de vuelta realmente se había dificultado por lo cual decidió tocar a la puerta y esperar por el cobijo de estas personas.

Antes de rodear la casa, Edgar se vio atraído por el pequeño aljibe del patio trasero, ante lo cual, e invadido de curiosidad, decidió acercarse y comprobar su interior. Su curiosidad lo llevó a lanzar la característica cubeta sujeta a una cuerda, hacia el interior del pozo.

Momentos más tarde, el pequeño jaló de la cuerda insistentemente hasta lograr que la cubeta ascienda nuevamente a la superficie. Lo siguiente que divisó lo dejó realmente perplejo, dos cráneos humanos yacían dentro, una noticia terrorífica.

Ante esto, Edgar corrió hacia la casa de sus tíos para informar sobre este macabro hallazgo que tanto lo había estremecido, aunque nadie atendió. En el interior de la casa podían verse movimientos, pero estas personas parecían no escuchar el insistente llamado del pequeño.

El pequeño intentó rodear nuevamente la casa y probar el ingreso a través de una ventana, cuando observó algo macabro a través de las cortinas, dentro del hogar, sus tíos y otros reconocidos integrantes de la familia se encontraban practicando extraños rituales. Lo cierto es que no se trataban de rituales muy amigables, la familia del pequeño Edgar estaba involucrada en sangrientos rituales de canibalismo, estos cráneos hallados anteriormente habrían sido de algunas de las tantas víctimas de la familia.

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